lunes, 11 de agosto de 2008

Primero alcohol, después mota y a los 15 ‘tachas’...

¿Por qué?
“Empecé a fumarla por curiosidad, hasta que de repente dije “... ya no hay paso para atrás”.

¿Cuándo?
“Unos amigos me dijeron, cómete esto, era una tacha.
“Dije a ver que otra cosa química puedo comer y ya probé los cristales, los aceites y así todo. Las primeras drogas que yo probé no las compré, me las regalaron”.

¿Dónde?
“En la casa de tus amigos, cuando tus papás se van a trabajar, en cualquier lugar, de hecho uno se las ingenia para meterse cualquier droga”.

Lalo comenzó a los 13 con alcohol, a los 14 fumó mota, a los 15 conoció las tachas y a los 16 perdió la escuela. Tiene 18.

Es alto, delgado, de cabello oscuro y ojos grandes. Guapo. Además es agradable. Lejos de la imagen del adicto.

Porque el mundo del consumo de drogas se mueve muy lejos de los prototipos y sus extremos.

“Yo nunca he robado, ni me pongo agresivo”, aclara Lalo. “No tengo un problema real con las drogas”.

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